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30 de abril de 2011

El Alakrana sigue vivo: pero lo que está viva es la irresponsabilidad y la inmoralidad de algunos

Ayer volví a ETB2. No había publicado en este blog, que desde el pasado 15 de abril, me han dado la oportunidad de volver a una tertulia televisiva, en esta ocasión al programa "Ni más ni menos" conducido por Klaudio Landa.

En el mismo, tratamos el caso de Aitor Fernandez, el arrantzale bermeano al que le ha estallado la guerra de Costa de Marfil, y que ha logrado escapar junto a su esposa, natural de allí, pero se han dejado por el camino al hijo de ella, que Aitor iba a adoptar, por un problema burocrático.

Al margen de la excelente y rápida labor de Exteriores, y la generosidad de Francia, en el programa surgió el tema de "ya está el Gobierno de España actuando como cuando el Alakrana". Y se me quedó mucho que decir en el tintero:

El Alakrana, fue la utilización más pueril, más rancia, más irresponsable y más inmoral de las que el PNV ha tenido como oposición desde que Patxi López se convirtiera en Lehendakari.

Con la excusa de criticar todo, y criticando a la administración española, presionando, usando a los familiares que eran víctimas, haciendo uso partidista de una situación que lo que requería, hablando de un secuestro violento de consecuencias incontrolables e incalculables, era discreción, aprovecharon también para cargar contra la administración vasca, empezando por la consejera del ramo, y acabando, cómo no, con el lehendakari.

Ahora que ha pasado un tiempo, yo me pregunto: ¿qué diferencia hay entre el uso que el PNV hizo de un tema delicado de forma partidista, del uso que hizo de las víctimas, del espectáculo que montó con todos los alcaldes del PNV de la zona afectada (salvo Sestao, que tanto los familiares como el alcalde, socialista, mantuvieron las formas porque no fueron utilizados por Sabin Etxea), qué diferencia hay con todo eso... y con lo que el PP de Rajoy hace en materia antiterrorista?

Piénsenlo, uso partidista del terrorismo/piratería, manipulación a las víctimas y uso de ellas mediáticamente, espectáculos mediáticos impresentables... no, no hay diferencia: se llama irresponsabilidad e inmoralidad.

11 de noviembre de 2010

Hay quien sigue siendo irresponsable. Bueno pues basta ya.

La Ley de Partidos no se hizo para que se le pudiese llamar terrorista a cualquiera, incluyendo a Otegi. La Ley de Partidos no se hizo para condenar a una persona a la cárcel, por participar en reuniones de personas, tuvieran la moral que tuvieran. La Ley de Partidos no se hizo para ilegalizar reuniones que comenzaron un proceso de paz.

La Ley de Partidos se hizo para impedir que formaciones que consideraban que violencia y política eran compatibles, no volviesen a tomar el pelo a la democracia. Con sus detractores y sus defensores, pero se hizo para eso. Y es gracias a ella, con lo que más se ha ahogado al brazo político de un movimiento concreto, para sacar a la luz a aquellos que siempre han querido hacer política, pero los partidarios de la violencia se les imponían.

La Ley de Partidos tampoco se hizo para que, a la mínima, el Partido Popular no sólo llamase terrorista a quien le da la gana, sino que llama traidor a quien no hace las cosas tal y como ellos quieren. Oigan, basta ya, no vuelvan al periodo de Acebes y Zaplana.

Si alguien debe dimitir aqui, es Esteban Gonzalez Pons, por volver a mezclar la política antiterrorista en la lucha partidista, siendo una gran irresponsabilidad. Por dar lecciones de quién debe presidir y quién no debe presidir un partido, cuando en el suyo, huele a bomba fétida sin que nadie las haya hecho explotar.

Un respeto a la lucha antiterrorista, pero también un respeto a los que estamos aquí, seamos nacionalistas, socialistas o populares. Suscribo al Lehendakari que ha salido a defender a Eguiguren en directo: "Me parece indecente que gente que no he visto nunca aquí, ni siquiera para dar una palmada en la espalda cuando enterramos gente, se dedique a criticar públicamente a Jesús Eguiguren", ha insistido, para añadir que no lo va a permitir "de ninguna de las maneras".

Basta ya. Cállense ya. Y demos ejemplo. Si todos asumimos que no se puede bajar la persiana del terrorismo de un día para otro, seamos pacientes y no intentemos sacar el cuello a la mínima, como un avestruz. Seamos conscientes que a los demócratas también nos costará bajar la persiana... pero no lo pongamos más difícil, no digamos tonterías contra proyectos ideológicos, no mezclemos la Ley con las ansias por imponer, tan famosas en el pasado. 

Y vuelvo a repetir, tan generosos volveremos a ser los socialistas "por la paz un ave maría" (con límites) como lo fuimos en el 75 con los franquistas. Otros todavía tienen que demostrar un poco de humildad y asumir de dónde vienen: de la creación de mucho odio en muchas personas tras una guerra civil y una dictadura, y que los responsables políticos que representaban a esas personas que les odiaban con razón, estuvieron a la altura de pactar con ellos con la democracia como objetivo, en vez de avivar la llama del odio, que hubiera sido la mayor irresponsabilidad en aquel momento.

Aprendan un poco... aunque sea por primera vez.

9 de mayo de 2010

Los buenos de Ortuzar y Bilbao, y los malos como Patxi López:


Ayer me encontré con dos frases que no tienen desperdicio. Ortuzar, Presidente del BBB y antigua Gloria Lomana de EITB, dijo sin respirar que “no necesitamos que Zapatero nos venga a dar Rosas” . En un lenguaje super integrador, y en esas típicas frases que tienen estos líderes nacionalistas a veces, que hablan en nombre de toda la sociedad porque claro, como partido-país, como partido-vertical que se creen por derecho divino (humillados ante Diós) con potestad de gobernar, y si no gobiernan, cual Conferencia Episcopal, hablar por todos, de la moral, de lo bueno y de lo malo.

La segunda frase era de Jose Luís Bilbao, Diputado General de Bizkaia y a la postre Señor del Reino y provocador nato, que como siempre, se dedica, desde un puesto de responsabilidad institucional, a desestabilizar las relaciones interistitucionales entre Euskadi y Bizkaia, con tal de hacer de altavoz de su partido (insisto, desde un cargo institucional que debe representar a todos los Vizcainos). Pero claro, cómo no los va a representar a todos, si cual Ortuzar, se cree que habla por todos, y no se da cuenta de la única gran verdad: Los ciudadanos son cosmogonías de pensamiento, independientes unos de otros, con pensamientos heterogéneos. Su frase, una vez más superintegradora, nada partidista, super institucional: “No daremos ni un euro a la conexión Bilbao-Castro.

Son de esas frases que no emanan ningún rencor, que se dicen desde el mismísimo corazón limpio y puro de toda aquella persona que no tiene ni un atisbo de odio, que es racional, que no es demagoga, que piensa en el bien de todos, que cree perfectamente que puede haber personas que piensen diferente, que los quiere integrar a todos por igual, sin la amenaza de que “sólo pueden integrarse si piensan como yo”.

Hay otro, el malo malísimo, hoy tiene una Fiesta de la Rosa. Va a decir algo tan malo, tan siniestro, tan horrible, como que debemos estar juntos en tiempos malos. Como que debemos deslegitimar el terrorismo y la violencia en todas sus expresiones. Como que no existen sujetos nacionalistas y no nacionalistas como elementos de confrontación, como elementos que van a estar separados siempre porque así lo quieren algunos dirigentes que se bañan y disfrutan con el enfrentamiento, sino que lo que existen son vascos y vascas. Que se ha acabado la época de la confrontación por la confrontación (lo que no significa que no haya lucha política por dos modelos de país), que se ha acabado hablar de la arcadia feliz milenaria, que Euskadi y su cultura, son toda la cultura de Euskadi, también la de aquellos grupos que ensayan en el Bilborock para algún día dar algún concierto, no es sólo la cultura que unos nos imponen.

El malo malísimo, hace piras al Euskera por cierto. Es tan malo, y además según la prensa del régimen, hace risas ante el gasto de un dinero público. Es malo, muy malo, porque antepone, cuando la agenda se lo exige, su cargo institucional a el esfuerzo personal de hablar Euskera.

El malo malísimo, se llama Patxi López, y es Lehendakari de este país. Le guste a quien le guste.

1 de marzo de 2010

DIARIO DE NUESTRO GRAN DÍA D

Nervioso tras un día de reflexión, me levanté a las siete de la mañana del día uno de marzo de 2009. Ese día estaba señalado por nosotros como el de “si, podemos”. Obama había ganado las elecciones de EEUU siendo un desconocido y transmitiendo serenidad y esperanza, España había ganado la Eurocopa con un gran juego, y yo creía que era posible llegar a Ajuria Enea.

Era una necesidad democrática, primero para abrir las puertas de una administración que tenía telarañas tras 30 años de gobierno, y por otro lado porque nos creemos que nuestra forma de gobierno, la socialdemócrata, es una buena forma de gobierno que también se la merece Euskadi.

Y con esa alegría llegaron las ocho de la mañana y entré en el colegio, como tantas veces, para ayudar entre los interventores y apoderados nuestros y del PNV, con los que tengo la suerte de llevarme absoluta y radicalmente bien, a los miembros de la mesa que, casi siempre, están asustados y sin saber muy bien qué hacer. Para eso estamos nosotros, para ayudar, y también para controlarnos unos a otros de que sólo queramos ayudar.

Empieza la jornada, tranquila pero con participación sin parones. La gente está contenta. Se respira la alegría de votar por la democracia, bien porque te cae muy bien uno, o bien por que te cae mal otro, bien porque crees en unas ideas por encima de quien las lidere, o bien porque crees simplemente en quien lidera unas ideas.

Y entonces viene un niño con su padre, pide introducir la papeleta, su padre se da media vuelta y el niño dice “Ibarretxe le cae muy bien a Aita”. El padre, rojo como un tomate dice “pero Patxi también”. Algo ha cambiado. Probablemente ese padre no haya cambiado su voto, haya votado a Ibarretxe, pero Patxi también está ahí.

Eso me dio una gran alegría, porque esa es la pregunta que se hicieron miles de nacionalistas esa noche. ¿Ser nacionalista es ser del PNV o de un partido nacionalista? ¿Patxi López puede defender con racionalidad también mis ideas junto con las suyas? Proporcionalmente la respuesta pudo ser 50% si, 50% no, o 40-60. Pero ahí había miles y miles de vascos y vascas planteándose lo que hasta ahora no todo el mundo se había planteado.

Llegaba la hora de comer. Mi Casa del Pueblo siempre tan atenta, con sus bocatas de tortilla y de jamón, para chupase los dedos. Yo si no me lo mandan, no me voy para casa ni me levanto. Pero Mariví, siempre tan atenta conmigo, desde que empecé en todo esto, me ofreció irme a tomar un café a la agrupación sobre las tres y media. Había tranquilidad, así que me fui.

Y ahí me encontré a Patxi López, con tranquilidad tensa, con nerviosismo tranquilo, con relativa calma pero cosquilleo. Tomamos el café unos cuantos amigos, los Joaquín, Eider, Alex, Bego, Patxi, Alain y alguno mas. Patxi se había hecho toda la ruta de la margen izquierda después de votar en Miribilla, y Bego se había hecho todo Bilbao. Confesiones inconfesables en esa comida. Alegría e ilusión, pero mucha responsabilidad, ocurriese lo que ocurriese.

La tarde fue igual que la mañana, o incluso más. Llegó la hora de cerrar el colegio, y todavía hubo que esperar porque había gente que quería votar. Esa es la fiesta de una democracia que no cesa, que gusta, que alegra, que esperanza, que queremos compartir y que compartimos, que genera ilusión y participación, que integra, que funciona, que es para sentirnos orgullosos.


Y tocó recuento. Como siempre desde que soy interventor, mi mesa gana. En el colegio también. Pero este año había habido una paliza de más de 100 votos de diferencia en mi mesa. Algo inaudito. Mi madre la que estamos a punto e liar. Vamos para la agrupación pero ya. En la agrupación primeros resultados y la gran sorpresa: no iba a ser tan fácil como parecía. Los partidos minoritarios se hunden, y eso provoca que el PNV remonte lo que estaba perdiendo de votos con nosotros. Sorpresa y bajón, mientras comíamos los pinchos habituales tras una jornada maratoniana. La diferencia era en ese momento de siete escaños. Estábamos con los ojos como platos.

Había que bajar al cuartel general. En Bilbao, la gente estaba nerviosa, tensa, porque uno arriba, uno abajo podía cambiar el destino de esta tierra que tanto amamos, a pesar de que algunos se contenten con creerse que no y ponerlo en duda.

Resultados finales, todo el mundo contento porque nos daba el resultado. Todo el mundo contento porque encima podíamos tener uno mas. Pero tengo que reconocer, que yo no estaba contento, y me daba cuenta que era el único. Las encuestas de una semana anterior, habían introducido el miedo en la sociedad mas nacionalista, y habían hecho votar por PNV, hasta tal punto que la diferencia era de 5-6 escaños. ¿Qué iba a pasar? Por un momento pensé que no nos atrevíamos.

Y en esto entró Patxi. Los medios de comunicación empujaban, eran cientos en una sala en la que ya éramos cientos, como nunca habíamos sido. Había gente que volvía después de años, alguna con buenos propósitos y otra que mejor me guardaré lo que pienso, salvo un pequeño ¿y tú donde habías estado hasta hoy?

Y entonces Patxi pronunció esas palabras que se transformaron en maravillosas para todo el mundo que, triste como yo o contento, pero en cualquier caso con dudas compartidas, estábamos ansiosos por escuchar. “Me siento legitimado para ser lehendakari”. Con esa voz, ruda, profunda, a la vez dulce, radiofónica, sensual, persuasiva, cariñosa, sincera, pronunció una sencilla frase que hizo que a todos nos pareciese que todo había merecido la pena.


El discurso no se si fue largo o corto porque me obnubilé. Yo creo que todos, estábamos con una mezcla de estado de éxtasis y levitación.  Pero entonces se despidió, y se despidió con sorpresa.



Porque entonces vi el video y lloré. Lloré porque había estado ahí y eso quedaba para siempre. Y lloré por el esfuerzo, y lloré por lo que me pesaba la espalda, de miles y miles de socialistas que no sólo nos habían ayudado a conseguir lo conseguido, sino los miles de socialistas que lo habían intentado en el franquismo para conseguir la democracia, y durante los 30 años de democracia, que lo habían intentado una y otra vez, incansable y democráticamente.

Lloré porque me acordé de los que no podían verlo, aquellos que habían luchado por sus ideales pero que la edad no les había perdonado, aquellos que la desgracia de los malditos nos los había arrebatado, simplemente por pensar diferente y no podrían disfrutar de ese momento.

Lloré porque nos lo merecíamos, lloré porque se lo merecía Euskadi, lloré por haber luchado tantos años contra los elementos, contra la violencia, contra la amenaza, contra el mirarnos mal, contra las faltas de respeto continuas por poner en duda nuestra labor, nuestro patriotismo, nuestra identificación con lo que somos, personas de esta tierra.

Lloré porque había llegado el momento. Lloré porque mi obligación era llorar. Lloré porque quedaba mucho camino por recorrer, pero era un camino ilusionante, apasionante, un camino que estaba deseoso por vivir, lloré porque había mucha gente que había trabajado mucho más que yo. Lloré porque he conocido a personas con una capacidad de trabajo impresionante. Lloré porque Euskadi iba a estar en buenas manos, sin que eso significase que había estado en malas manos, simplemente en manos diferentes que ya era hora de rotar.

Lloré porque la esperanza había sido hasta ahora un suspiro, incandescente, pero un suspiro, que por primera vez se convertía en una llama que encendía corazones, con ansias por recorrer un mismo camino.

Lloré de agradecimiento a quienes nos habían acompañado durante tanto tiempo. Lloré porque los malos momentos nos hicieron mas fuertes, las discusiones, los gritos, las impotencias, las planificaciones, lo que salió mal, había merecido la pena porque nos había hecho mas fuertes. Lloré por los buenos momentos, porque los malos ya sólo eran una anécdota y ahora realmente sólo sentía algo por los buenos.

Lloré porque llorábamos todos. Llorábamos porque lo habíamos conseguido. Llorábamos porque aunque este texto está escrito en primera persona, es seguramente una descripción de sentimientos que compartimos hace justo un año. Llorábamos porque uno no es más que alguien más de un equipo que consiguió llegar no al final de camino, sino al comienzo de otro viaje. 

Ese viaje que es un homenaje, a todos los que alguna vez lo han compartido.

14 de mayo de 2009

Que no, que no, que lo positivo es el intento de 2.0, no el error al intentar el 2.0:

Acabo de llegar del partido. Triste como todo el mundo. Pero no puede escapárseme la actualidad política. La noticia no debería ser "que hemos cerrado la página web de marras". La noticia debe ser el "intento por abrir la política al ciudadano".

Joer, parece mentira. Y algunos aprovechando en mi blog a cargar contra nosotros porque yo sea crítico con el nombre de la web. Pues vaya hombre, ni que fuese nacionalista, que todo lo que hace "ama-alderdia" me parece de puta madre. Pues no, si no me gusta algo, lo digo. Pero que no me gustara el nombre, no significa que la cuestión, el intento de Gobierno 2.0, la necesidad de expresión que Patxi tiene para con el ciudadano/a, sea algo absolutamente necesario.

Ánimo y a hacer una página web que cumpla el protocolo, pero que también cumpla nuestro deseo 2.0. Insisto Nago, hay que hacer gobiernovasco.org y seguir con el trabajo que tenías preparado. Que sois los mejores!!!!!!!!

7 de mayo de 2008

383: Citizen Patxi:

Patxi López, secretario general del PSE-EE, ha sido elegido hoy por segunda vez como candidato socialista a lehendakari. Se trata de un político de linaje con el que los socialistas han conseguido sus mejores resultados electorales en Euskadi. Bajo su mandato, su partido obtuvo en los comicios generales del pasado 9 de marzo los mejores resultados de su historia y anteriormente en las autonómicas de 2005 consiguió el mayor número de votos, aunque no de escaños, en unas elecciones al Parlamento vasco.


Patxi (Francisco) Javier López Álvarez, con estudios de ingeniería industrial y más de tres décadas de compromiso socialista, ocupa un escaño en el Parlamento Vasco desde 1991. Nació el 4 de octubre de 1959 en Portugalete (Vizcaya) y adquirió muy pronto conciencia política, influido por su padre, Eduardo "Lalo" López Albizu, un histórico militante del PSOE y de la UGT, fallecido en 1992, que participó en el Congreso de Suresnes y que ayudó a mantener la estructura del Partido Socialista en los tiempos de clandestinidad. El hijo de "Lalo" ingresó en las Juventudes Socialistas en 1975 y dos años más tarde en el PSE. En 1985 fue elegido secretario general de las Juventudes Socialistas de Euskadi, cargo que ocupó hasta 1988, año en el que entró a formar parte de la Comisión Ejecutiva de Euskadi del PSE.


Patxi López accedió por primera vez a un cargo público en octubre de 1987, cuando contaba con 28 años, al sustituir como diputado en el Congreso al histórico sindicalista José Antonio Saracíbar. En esa época sólo había en la Cámara Baja un diputado más joven que él, el entonces parlamentario por León José Luis Rodríguez Zapatero. López permaneció en el Congreso hasta el final de la III Legislatura, en noviembre de 1989.


Durante el VI Congreso de los socialistas vascos, celebrado en febrero de 1991, fue elegido secretario de Organización, cargo del que dimitió en septiembre de 1995 para responsabilizarse de la Secretaría Institucional de la Ejecutiva del PSE-EE de Vizcaya, dirección que ocupó hasta 1997. En el III Congreso ordinario del PSE-EE de Vizcaya, que tuvo lugar el 11 de octubre de 1997 en Bilbao, Patxi López fue elegido secretario general de los socialistas vizcaínos, en sustitución del entonces dirigente de los socialistas vascos Nicolás Redondo Terreros, apoyado por el 66,78 por ciento de los delegados votantes, mientras que un 30,87 por ciento votó en blanco y el resto fueron votos nulos. López fue reelegido como secretario general del PSE de Vizcaya el 3 de diciembre del año 2000, por 21 votos de ventaja sobre 335 delegados, al obtener el 52,83 por ciento de los apoyos frente a su oponente, el entonces alcalde de Barakaldo, Carlos Pera, que tuvo el 46,56 por ciento.


Tras la dimisión de Nicolás Redondo Terreros como secretario general del PSE-EE el 21 de diciembre de 2001, Patxi López fue elegido secretario general en el Congreso Extraordinario de marzo de 2002 al recibir el 57 por ciento de los votos, mientras que Carlos Totorika (candidato del sector de Nicolás Redondo y Rosa Díez) obtuvo un apoyo del 37% y Gemma Zabaleta (de la corriente Nuevo Socialismo Vasco) fue apoyada por el 6% de los delegados.


A finales de octubre de 2005 fue reelegido secretario general del PSE-EE con el mayor apoyo (96,7 por ciento) que ha obtenido un dirigente de este partido en su historia. Cinco meses antes, en mayo de 2005, en las elecciones al Parlamento vasco la candidatura del PSE-EE que él encabezó consiguió el mejor resultado en votos, aunque no en escaños, de la historia de los socialistas vascos al reunir 274.546 sufragios.


El pasado 9 de marzo el PSE-EE logró, en las elecciones generales, el mejor resultado de su historia, al imponerse en los tres territorios -en Vizcaya por primera vez desde la restauración de la democracia- y conseguir 9 de los 18 diputados elegibles, frente a 6 del PNV y 3 del PP.


Patxi López se encuentra imputado por reunirse públicamente, junto con su compañero en la ejecutiva del PSE Rodolfo Ares, con dirigentes de Batasuna el 6 de julio de 2006, durante el alto el fuego de ETA. Esta causa, en la que también esta procesado el lehendakari, Juan José Ibarretxe, por otras reuniones con miembros de Batasuna, se sigue tramitando en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que antes de convocar la vista oral debe decidir sobre las recusaciones a los magistrados a los que correspondía juzgar el caso.
Patxi López está casado con Begoña Gil, concejala socialista en el Ayuntamiento de Bilbao. Declarado socio de los clubes de fútbol Athletic y Portugalete,, así como del Bilbao Basket , Patxi López encuentra algunos momentos de evasión de la política en la pintura, la fotografía y la música.

382: Patxi López, candidato a Lehendakari:

Que ganas de trabajar por ello. Quiero que llegue el momento ya. El cambio está en marcha. Los demás están nerviosos. Hay otro país posible...
"Queremos diálogo y entendimiento aquí en Euskadi que es donde está pendiente y tenderemos la mano permanentemente para conseguirlo" "Me comprometo a defender sin descanso nuestro derecho a convivir" y a "trabajar por la convivencia desde el diálogo con todos y el respeto a la pluralidad".

( ...) Estos son algunos de mis principios y mis compromisos. Y ahora os diré cuales serán mis prioridades si los ciudadanos me eligen para liderar el próximo gobierno:


La primera, trabajar sin descanso para conseguir la paz, acabar con el terrorismo y reforzar y fortalecer la convivencia en Euskadi. Cuatro años por delante fundamentales para conseguirlo.


La segunda prioridad será el bienestar de todos y cada uno de los ciudadanos de Euskadi. Seguir creciendo como sociedad y como país, con más empleo y de más calidad. Atendiendo los servicios públicos, la educación pública, la sanidad pública, las prestaciones sociales.


Y el tercero, que la Euskadi del siglo XXI sea pionera en materia de investigación, de innovación, de avance científico, de tecnología y de capacidad para hacer mejor las cosas. ( ...)"

Perfil

Vitoria-Gasteiz, Álava, Spain
Soy Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas. He hecho teatro amateur 10 años. He grabado algunos cortos. Soy Formador en Comunicación. He sido tertuliano de la SER, Onda Vasca, Telebilbao y ETB. Escribo, leo, veo cine... Como se ve, mi vida tiene bastante que ver con la comunicación. Estoy dispuesto a abrirme al mundo. ¿Está el mundo preparado para recibirme a mi?